viernes, 22 de mayo de 2015

Ensayo



Delirios y Prosecuciones


"El sueño de la razón produce monstruos" 






I




...Creo que así fue, no lo recuerdo muy bien pero casi podría asegurarte que fue una luz, quizá fue lo contrario y fue una densa oscuridad la culpable de mi elevado estado cognoscible, digamos que no lo sé.

De entre todas las cosas que en el macrocosmos cohabitan, indómitas tierras se hacen sentir por sobre las colinas del consciente humano, ideas abstrusas, faltas de coherencia y sentido real, las antiguas culturas les concebían formas demoníacas, alimañas espirituales que poseían el cuerpo y lo enfermaban.


...Nada, no hay nada, solo un cuadro negro y tú, dispuestos en el vacío, recordándome a cada momento que nada existe, que todo ésto es un sueño del que nunca despertara criatura alguna, el sueño mas acogedor y complejo que pudo haber pasado.


-Si, no, vivir, morir, subir, bajar, izquierda, derecha, amo, esclavo, amar, no amar, que mas da, todo es la misma sopa agridulce que tanto me gusta recorrer con la cuchara; hacer remolinos y ondas, "hacer el caos", el ser avezado, sorberla tibia y diáfana.





II




Alucinas, sueñas e imaginas como sería caminar a su lado, escuchando su dulce voz, tratando de recuperar todas las palabras y sonidos que trémulos entran en tus oídos y calan hasta los huesos, quisieras juntar tu corazón con el suyo tan solo para sentir sus latidos y dejar salir el fuego que arde por debajo de tu piel.
Verás su rostro, su cuerpo, escucharás lo que tiene que decir, en repetidas ocasiones morirás para después resucitar,
te darás cuenta de sus hermosos ojos, escribirás su nombre que para entonces estará grabado en todo lo que miras,
oculto durante el día, susurrándote entre el viento lo mucho que te gusta y de noche sacudiéndote tormentoso, quitándote el sueño.
Armonizará tus sentidos, te hará sentir aquello que tanto temes, amarás sin límite y beberás del dolor y la amargura; en efecto, estás loco, tienes contaminada la razón y lo sabes, te encanta...
Nada existe.





III




Hace días que estás aquí y no te has ido
eres fuego que carcome mis entrañas
te oculto en un poema con éstas palabras
para nunca olvidar que te he conocido


Ni los muros ni las barreras me podrán contener
Ni el tiempo ni el espacio me harán olvidar
Aunque lejanos seamos y nos deban separar
Lo que es eterno e infinito no puede fenecer







* * * * *






-22/05/2015-